
Es uno de los hombres más consultados al momento de hablar de números y política nacional. En esta entrevista, disparó como tirador olímpico en busca de podio. Dice que Dina Boluarte no tiene norte y que el mamotreto que leyó durante su Mensaje a Nación ratifica su falta de brújula. Además, sugiere que nos pongamos las pilas como Brasil y Bolivia si queremos sacarle provecho al megapuerto de Chancay.
Jorge, venimos de un ataque de feriados. En el año tenemos un total de dieciséis. Con las vacaciones, suman cuarenta y seis días de descanso. Tenemos medalla de oro en días libres en América, nos sigue Brasil (43) y Panamá (42). ¿Cómo nos afecta esto?
Eso afecta en forma negativa al comportamiento de nuestra economía y al bienestar de la sociedad. Un día que se deja de producir es un día que el PBI no crece lo que debió haber crecido. Los líderes gremiales defienden los feriados con argumentos efectistas con poco sustento como: ‘son buenos porque incentivan el turismo interno y con ello mueves servicios y comercio’. En parte es cierto, pero el sector turismo pesa alrededor del 3 % en la economía peruana. En cambio, se detiene el sector construcción que pesa un 6 %, o se complica al sector manufacturero que pesa 16 %. No se puede favorecer al sector turismo para perjudicar a otros muchos mayores. Otro argumento a favor: ‘se recuperan las horas perdidas de los días no laborables’. Eso es una falacia, pues hacer laborar más de ocho horas diarias a un trabajador hará que su productividad decrezca, lo cual afectará su nivel de producción y perjudicará a la empresa y por ende a la economía.
Claro, y ese solo es el panorama para los formales, pues los informales, que son la gran mayoría, siguen laborando esos días. No paran.
¡Ah!, también te dicen: ‘en un feriado el comercio informal de restaurantes o servicios venden más’. No es así. El consumo depende del ingreso, no de un feriado. Si no hay ingresos, una persona no va a consumir más así les regales diez feriados en un mes. La principales economías que gozan de un buen nivel de productividad poseen poquísimos feriados.
Hablando de días de paro, hace poco sucedió el ‘lunes negro’ con la caída de las Bolsas de Tokio y Nueva York. ¿el Perú debe tomar medidas ante una posible recesión en Estados Unidos?
Lo que sucede es que el mes de julio se crearon en Estados Unidos 140 mil nuevos puestos de trabajos, cuando lo normal es crear 240 mil mensuales. Eso provocó que se eleve la tasa de desempleo y configuró un temor en el mercado financiero global de que Estados Unidos se esté acercando, o ya esté experimentando, un proceso de recesión. Por ello las bolsas se resintieron. El caso de Japón, cuya bolsa cayó un 12 %, podemos describirlo como un desplome. Después de que el país asiático experimentara deflación (baja de precios) por veinte años seguidos, en los últimos meses se registró inflación, y su Banco Central se preocupó y subió su tasa de interés de referencia, lo que contribuyó a desplomar la Bolsa de Tokio. Pero esa caída asiática no nos afecta; porque el Perú, como la mayoría de mercados, toma como referencia la Bolsa de Nueva York, que cayó apenas un 3 %. Por otro lado, la Bolsa de Lima está mineralizada, depende mucho del precio del cobre, del oro, de la plata, así que ese ‘lunes negro’, en efecto, la bolsa limeña cayó, pero fue una caída marginal. ¿Por qué? Porque solo cuatro gatos participan de la bolsa.
A ver, pasemos a nuestra realidad. La presidente quiere implementar un nuevo ministerio, el de Infraestructura, ¿aquello es viable?
Al gobierno de Dina Boluarte le queda menos de un año, así que debería evitar hablar de reformas estructurales de largo plazo y centrarse en soluciones frente a la inseguridad ciudadana o la recesión de 2023. Con su discurso de cinco horas, me queda claro que no tiene un norte definido. Por otra parte, la creación del Ministerio de Infraestructura es un anuncio efectista. La presidenta argumenta que este les quitará burocracia a otros ministerios. Y quizá eso suceda al inicio, pero luego la burocracia en los ministerios despojados de ella volverá a engordar. Si el gobierno de verdad quiere contrarrestar el déficit en infraestructura, que acuda al sector privado.
Ahora, la derecha argumenta que el Ministerio de Infraestructura sí es una buena idea porque fiscalizará y controlará ciertas áreas orientadas a la infraestructura que ya aquejan de corrupción, ¿qué tan cierto es ello teniendo en cuenta que esta cartera absorberá áreas como Pronied, Provias o Pronis que tienen altos índices de corrupción?
Mira, en su segunda gestión, Alan García tomó la decisión de transferir a los gobiernos regionales y municipales una serie de prerrogativas en materia de inversión. Entonces, un 60 % de inversión pública la realizan estos gobiernos y solo un 40 % la realiza el Ejecutivo. Estos gobiernos ya aquejan de corrupción y no saben gastar sus recursos o nos los gastan. ¡Esa corrupción de gobiernos regionales no la va a solucionar un Ministerio de Infraestructura, porque es un problema estructural!
Te mencione estas tres entidades ‘corruptibles’: Pronied, Provias y Pronis. Incluso en uno de sus discursos de campaña, Castillo prometió eliminarlos, sin cumplir, claro. ¿es válido cerrar esas áreas?
El Perú necesita urgentemente reformar el Estado, que es una tarea muy fuerte y dura. Para ello, primero se debe tener en claro su concepción, para después decir: ‘me vuelo esto y me vuelo lo otro’. Porque si ajustas por aquí y por allá sin tener una concepción clara de reforma, esos arreglos solo serán parches. Y así no vamos a ir muy lejos. Pero claro, ningún gobierno central se animará a reformar el Estado. La regionalización de Toledo no ha dado resultados, pero nadie se anima a tocarla. Necesitamos reformar como Milei en Argentina que ha mandado a su Congreso una propuesta de mil y pico de leyes.
Hablemos de las mypes, según un informe más de 233 mil de ellas han desaparecido en 2023, ¿qué debe hacer Produce ante ello?
Todos los años nacen emprendimientos micro, pequeños y medianos; pero todos los años también mueren otros emprendimientos de ese calibre. Así que lo que hay que informar es el neto. Por fortuna, en los últimos años el neto ha sido positivo y los emprendimientos que se han creado, superan a los que se fueron. Pero igual, la ‘tasa de mortalidad’ es alta. Y ello porque el Estado no es promotor de las mypes, sino que es fiscalizador y punitivo. Por otro lado, la productividad en estos emprendimientos es muy baja porque carecen de la capacitación, el entrenamiento o el conocimiento necesario. Eso los lleva a estrellarse. El INEI estima que la vida media de una mype es un año.
En base a lo que dices, ¿las mypes están preparadas para la internacionalización?
¡Noooo! ¡Cero! El problema de productividad que tienen es muy grande. Para que estas puedan exportar deben tener cierta escala. Si una mype es productora de paltas y posee un hectárea o dos, producirá dos toneladas de paltas. En el extranjero nadie compra esa cantidad, lo hacen con cien, quinientas o mil toneladas. Es como si fueras a comprar una gaseosa en una tienda que vende al por mayor. ¡Ni te atienden!
Pero según ADEX, el 70.1 % de las mypes son empresas que exportan, y que en abril se registraron 3430 empresas listas para exportar.
Claro, pero ese es un dato similar al de los afiliados a las AFPs, donde el sistema tiene 9 millones de afiliados, pero los activos son alrededor de 2 millones. Me dices, que hay más de tres mil mypes registradas para exportar, pues habrá que determinar cuántas están activas.
¿ADEX hace su trabajo o no?
En lo que deben trabajar es para que estas mypes se junten o consorcien para que juntas hagan más de cien toneladas para recién exportar. El sector público como privado deben unir esfuerzos para promover ese consorcio y alcanzar esa ‘escala de exportación’. Por otro lado, las mypes que deseen salir afuera deberían hacer contratos con empresas exportadoras del Perú, es decir, que les provean de los insumos para que estas empresas exporten, pues estas sí tienen la escala.
Tras su viaje a China, la presidenta estipuló que uno de sus trece instrumentos es el ‘Plan de Acción Conjunta 2024-2029’, donde promoverá la internacionalización de las mypes, ¿esto suma?
Lo que rescato de ese viaje es el convenio firmado con Huawei para capacitar de alta tecnología a veinte mil jóvenes. Eso es muy adecuado, pero ya, una cosa es firmar para la foto, pero otra es que regreses al Perú y empujes para que el convenio se haga viable. Otro punto rescatable es que invitó al Perú a BYD Auto, la gran productora china de autos eléctricos para que comience a ensamblar estos carros en el país y los exportemos. Eso le cae como anillo al dedo a China, pues el gobierno de Biden le ha colocado un arancel del 100 % para que puedan vender autos eléctricos al mercado estadounidense. Que China quiera exportar sus autos desde acá los motiva a ensamblar acá.
Ya que hablamos de China y sus coqueteos con Perú, ¿qué hay del megapuerto del Chancay?
Esa es una de las grandes obras de infraestructura que se ha hecho últimamente en el Perú. Y claro, no fue un deseo del gobierno peruano o sus anteriores gobiernos, sino una iniciativa china. Proyectos como este benefician al país asiático a demostrar la supremacía de su sistema frente al de Estados Unidos, en este duelo encarnizado que ambos tienen. Para China el megapuerto de Chancay es un Canal de Suez chiquitito, que une por tierra el Atlántico con el Pacífico. China también está invirtiendo fuerte en Brasil. Pero sí, el puerto de Chancay no solo creará más producción, sino que desarrollará toda la zona aledaña. Pero acá viene el problema. Brasil y Bolivia han avanzado en sus trabajos ferroviarios y satelitales para acceder al puerto en un setenta y cuarenta por ciento respectivamente. Pero el Perú está en cero. En noviembre vendrá el APEC, se tomarán fotos y habrá aplausos, pero mientras no se cree el sistema de alimentación del puerto por vía férrea o de carreteras, nosotros no le sacaremos el potencial y el megapuerto va a quedarse en puerto.
Mientras tanto la pesca artesanal del lugar se queja porque la construcción ha alterado su ecosistema y ya no pescan lo mismo.
Y eso se ha agravado con el ingreso de los barcos chinos. No sé si el gobierno de la presidenta Boluarte lo hace adrede, pues ella está interesadísima en la colaboración con el gobierno chino, pero ya es insostenible la invasión que hacen las grandes flotas pesqueras de China al mar peruano. Y eso no es difícil de detectar pues dicha intrusión se puede rastrear con satélites contratados. Pero no se hace mayor cosa para evitar esa irrupción que arrasa anchoveta, jurel, entre otros. Además, de forma insólita, esta flota asiática ha pedido que les permitan entrar a la reserva de cinco millas que, según ley, está destinada a la pesca artesanal, que es de consumo humano. Aceptar eso sería una barrabasada.
Un curioso artículo evalúa si es posible que el puerto de Chancay le dé trabajo a la generación ‘Ni-ni’…
Lo que sucede con esos jóvenes llamados ‘Ni-ni’ es que la economía peruana no es capaz de generar igualdad de oportunidades, a pesar de las décadas transcurridas. Los jóvenes con sueños descubren que no pueden concretarlos en su tierra y deciden irse del país a buscar otros objetivos, pero, en el interín, se quedan por un tiempo acá totalmente desmotivados. Cuando evaluamos este problema, apuntamos a la educación peruana y le ponemos el ojo a la Sunedu o a las universidades, pero tan o más importante es la ‘educación para el trabajo’ o la ‘educación técnica’, que debe ser potenciada en número y calidad.
En el APEC de noviembre también se revisará el TLC con China, ¿qué puntos deben ser revisados?
Esa revisión es necesaria; pues ya han pasado catorce años desde que se suscribió. Si observamos ese TLC, solo ha replicado el patrón del resto de tratados que Perú tiene con otros países del mundo: Nosotros les vendemos a China casi, casi el 100 % de materia prima y China nos vende casi, casi el 100 % de producto manufacturado. Ese TLC, entonces, no ha dado resultados, pues un TLC se firma para facilitar la exportación de que aquellos productos que no pueden ingresar a un mercado debido a una bárbara competencia. Los TLC dan ventajas. Y eso no está pasando.
Una última pregunta, ¿es factible aumentar el sueldo mínimo a 1500 soles?
La última vez que se subió el sueldo mínimo en el Perú (1,025 soles) fue en abril de 2022. Y se hizo efectivo el 1 de mayo de ese año. Ya llevamos dos años y dos meces sin reajustar el sueldo mínimo, y ese par de años ha sido un periodo de relativa alta inflación, sobre todo en el sector alimentos, que es el área que alberga a más personas sujetas al sueldo mínimo, que deben ser entre 500 o 600 mil trabajadores formales. Entonces, sí, hay que reajustarlo. Pero el gobierno debe tener indicadores claros acerca de si el proceso de recuperación de la economía peruana, que se inició el primer trimestre de 2024, está consolidado. Con ello se darán las condiciones para que las mypes aumenten sus ingresos y con ellos cubrir un nuevo sueldo mínimo en el coste de producción. Ahora, ¿deben ser 1500 o 1700? Pues no. El aumento lo debe determinar una sumatoria entre el porcentaje de inflación transcurrida y el mejor estimado del aumento de productividad en la mano de obra sujeta a sueldo mínimo.
